OPINIÓN | EL VENDEDOR DE HUMO

Desde el Grupo Municipal Popular no nos cansaremos de denunciar la actitud en la actual legislatura de determinados miembros del Equipo de Gobierno de Santa Pola que han utilizado los plenos municipales para menospreciar a quienes no tuvieran sus mismas ideas. Son personas tóxicas para la política santapolera. Son personas que con sus actitudes, con su oratoria y con sus gestos se dedican a despreciar a quienes osan poner en duda sus actuaciones. Sabemos que con las palabras anteriores, el pueblo de Santa Pola sabe perfectamente de quien o de quienes estamos hablando.

El Sr. Ignacio Soler estuvo durante años esperando la oportunidad de realizar su venganza personal contra el Partido Popular cuyo delito a sus ojos fue no haber confiado en él como alcaldable y haber apostado por Miguel Zaragoza como candidato en las elecciones de 2003. En cuanto se le presentó la oportunidad consiguió, gracias a su palabrería, que un partido de nueva creación en Santa Pola (Ciudadanos) que a la sazón tenía problemas internos con el cese de su primera ejecutiva y la creación de una gestora lo pusiera como candidato de dicho partido a la alcaldía de Santa Pola. Gracias a su capacidad para vender humo enchufó a Paco Soler como número 3 de dicha candidatura. Pero nada es casualidad. A Ignacio Soler le interesaba meter un submarino, un lugarteniente en la lista de Ciudadanos para llevar a cabo su venganza contra el Partido Popular.

De hecho, engañó a los votantes de Ciudadanos, engañó a 1660 santapoleros que pensaban que estaban votando a un partido de centro. En realidad de los tres concejales que obtuvo el Grupo Ciudadanos dos de ellos les traicionaron ya que en cuanto obtuvieron el acta de concejal, Ignacio Soler y Francisco Soler se fueron al grupo de concejales no adscritos.

Con dicho bagaje aún pretende dar clases al Grupo Municipal Popular de decencia política. Ya le vale al Sr. Soler. Su paso por el Ayuntamiento en la presente legislatura habrá dejado detrás toda su inquina hacia los concejales del Partido Popular, todo su resentimiento y todo su odio.

Incluso no tiene reparo para poner en solfa a algún funcionario de este Ayuntamiento como demostró en el pleno ordinario de Enero celebrado el pasado viernes, en el que citó con nombre y apellidos a varios  funcionarios sin tener en cuenta el derecho al honor y a la intimidad que todos tenemos consagrados en la Constitución.

Y encima no ha dado una a derechas, ni en su paso como Concejal de Hacienda ni en su paso como Presidente del Grupo de Acción Local de Pesca (G.A.L.P.), con una gestión desastrosa y sin saber solucionar los problemas que han surgido en el mismo.

El Sr. Soler se cree sus propias mentiras, es un vendedor de humo, un funambulista sin red. Embaucador como pocos que ha contado con la colaboración del resto del Equipo de Gobierno, del Camarote de los Hermanos Marx. Ha formado dúo con la Alcaldesa de Santa Pola, el dúo Pimpinela santapolero, con intereses comunes como son el descrédito y el desprestigio de los miembros del Partido Popular.

Ya les dolerá la comparación con las inversiones que hizo el Partido Popular durante su gobierno. Pero es imposible comparar una gestión eficaz al frente del Ayuntamiento con otra que ha sido nula. Rés de rés.

El vendedor de humo se ha ahogado en su propio humo. Hasta nunca Sr. Ignacio Soler. Vaya usted con Dios (aunque según sus propias palabras “soy ateo por la Gracia de Dios”).

Grupo Municipal del Partido Popular

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