OPINIÓN | LA GUERRA DE LAS FALACIAS, EPISODIO IV: LA BASURA CONTRAATACA

Nuevamente volvemos a este formato cual sable láser a la mano del Jedi, esta vez para tratar un tema que nos ha vuelto a enervar, cosa que está sucediendo con demasiada asiduidad estos días. Será por el clima.

 

Hace unos meses publicábamos en prensa que el contrato de basuras estaba a punto de caducar. Un contrato que había sido prorrogado el año pasado bajo la motivación de redactar un nuevo pliego de condiciones, más moderno y adaptado a las nuevas necesidades de Santa Pola. Hasta ahí todo correcto. Tiempo después preguntamos sobre el mismo tema y se nos aseguró que el contrato de basuras “no se iba a prorrogar de nuevo”.

 

El problema aparece en la Junta de Gobierno del pasado viernes, en la que aquí una servidora advirtió al equipo de gobierno que la prórroga vencía el próximo día 1 de marzo, no el 31, tal y como juraban y perjuraban ellos. Parece que la Fuerza guió al gobierno municipal y pudieron salir de su error con el tiempo justo para convocar un pleno extraordinario el 27 de febrero y prorrogar 9 meses más el contrato de basuras. Según el gobierno, durante estos 9 meses se redactará y licitará la nueva concesión. Teniendo en cuenta que fue exactamente lo mismo que dijeron en la prórroga del año pasado, nos conduce a sospechar que el próximo contrato de recogida de residuos sólidos urbanos más bien consiste en la inauguración del Programa Espacial Santapolero, con el lanzamiento del “Bogueta I”, un primer prototipo de “covete” destinado a enviar al sol los desechos orgánicos del municipio. Sólo eso explicaría que se tarde dos años en redactar un pliego de condiciones. ¿Y si en realidad el Parking del Castillo es un recinto secreto en el que se está ensamblando la nave? Eso le daría una utilidad, al menos…

Tal y como anticipábamos en enero, alguien se ha tenido que tragar sus palabras. Alguien ha tenido que darse cuenta de que teníamos razón y tratar de solventar la papeleta de la manera menos perjudicial posible, pero aquí parece que nadie es capaz de admitir un error. Lo cierto es que el pleno extraordinario convocado el pasado lunes (con muy poquito margen de tiempo, por cierto) transcurrió de la misma forma en la que transcurrió el ordinario del viernes: como el Rosario de la Aurora, a farolazos. Volvimos a tener escenas de tensión e intercambio de improperios lamentables de una bancada hacia la de enfrente y viceversa. Como servidora es una rookie de la política, hubo que recurrir a veteranos asiduos a las sesiones plenarias para confirmar que jamás se había visto nada semejante.

Sinceramente, si al principio de la legislatura escribíamos que uno de esos primeros plenos había sido “un circo sin la mejor de las actitudes”, ahora mismo sería complicado hacer una comparación con algún espectáculo similar. Quizá una especie de batalla de gallos de las de Rap, con MC Soler y MC Zaragoza como cabezas de cartel, mezclada con un programa cutre de tertulias televisivas. En cualquier caso, una pérdida de tiempo y una falta de respeto al conjunto de Santa Pola, que espera de nosotros, como sus representantes que somos, que trabajemos por gestionar su pueblo y no perdamos el tiempo en rencillas personales o partidistas. Se nos llena la boca discutiendo de justicia social, pensiones, Venezuela, Arabia Saudí y del césped del vecino, para luego tener que cortar el pleno a mitad o separar cuestiones para plenos extraordinarios porque se nos pasa de tiempo. No es que consideremos que temas como la justicia social o las pensiones no sean de importancia, al contrario. Precisamente porque son de importancia nacional son temas competencia del Congreso. Para eso tenemos representantes allí y para eso se les paga (bastante bien, por cierto). Parece que ciertos grupos políticos no terminan de entender esto y continúan insistiendo en presentar propuestas absurdas para crear confrontación y crispación. Será que no tienen otra cosa en la que invertir su tiempo, como están en la op…ah, no.

En fin, que lo de estas últimas sesiones está siendo de vergüenza. Vergüenza por las cosas que se dicen, que son de una bajeza moral y política que, en ocasiones, traspasa la línea de lo que yo misma estaría dispuesta a soportar. Creo que habría que reflexionar si estamos teniendo la actitud correcta para con nuestros vecinos y si es el ejemplo que queremos darles, de confrontación e incluso violencia. También si es el mandato que hemos recibido de ellos en su voto. Desconozco si iba en el programa electoral de Izquierda Unida o del Partido Popular insultarse a gritos fuera de micrófono, pero desde luego en el de Ciudadanos no se contemplaba, de modo que consideraríamos el hacer eso como una traición a nuestros votantes. Cada uno que haga examen de conciencia con respecto a los suyos.

Eva Mora
Portavoz Grupo Municipal Ciudadanos Santa Pola

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